7 consejos para acostumbrar a tu gato a usar el rascador

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rascador-6Los gatos necesitan rascar para eliminar las capas más superficiales de las uñas, estirar los músculos, marcar territorio  y hacer ejercicio. Por eso conviene que los gatos caseros también puedan disponer de una superficie donde llevar a cabo esta actividad tan natural para ellos. Si no quieres que tu muebles acaben destrozados debes comprar un rascador pero puede resultar muy frustrante comprar el más bonito de la tienda para que luego tu gato no le haga ni caso y prefiera rascar los muebles, sofás, etc. A continuación os damos unos consejos que os ayudarán a la hora de acostumbrar a vuestros gatos a usar el rascador. No os lo toméis a la ligera, el destrozo de mobiliario es la principal razón por la cual mucha gente solicita “quitar las uñas” (desungular) a su gato, lo cual es una amputación en toda regla como os explicamos en el post sobre la desungulación.

1- Comenzar desde que son pequeños.

SI tenéis un gatito pequeño estáis en el mejor momento para acostumbrarle a usar el rascador. Tened en cuenta que el hábito de rascar puede comenzar entorno a los 2 meses de edad así que no lo dejéis pasar. Si el gato ya es adulto también puede ser entrenado, eso sí, vais a necesitar más paciencia y persistencia. No desistáis, al final del post también os damos unos consejos especiales para gatos que ya han empezado a rascar mobiliario.

2- Elige un rascador adecuado :

  • rascador 5Estable y rígido. Los gatos que viven fuera de las casas suelen usar árboles, postes, etc para rascar. La superficie debe ofrecerle seguridad y rigidez. Si tienes espacio para poner uno alto con módulos fíjate que sea seguro para que no se caiga cuando el gato se suba de un salto o con impulso.
  • Suficientemente alto para que el gato pueda estirar las patas para rascar (si tienes un gato pequeño ten en cuenta el tamaño que tendrá cuando sea adulto)
  • A algunos gatos les gusta más rascar en vertical, a otros en horizontal...Lo ideal es comprarle aquel en el que haya una superficie para rascar en cada sentido, poner un rascador de cada tipo o aquella orientación que más le guste a él en particular. Si tu gato ya ha empezado a rascar en casa puede darte pistas. por ejemplo si rasca las alfombras preferirá uno en horizontal. Si se estira para rascar el sofá o una pared, mejor coge uno vertical. Otros prefieren un plano inclinado….
  • Hay diferentes texturas (cuerda, cartón, moqueta…), como en el apartado anterior, cada gato tendrá sus preferencias. Los más populares son los de cartón y los de cuerda. Aquí os dejo un rascadorenlace a una página donde puedes ver muchos modelos.
  • No es necesario que te gastes una fortuna en el rascador, puedes incluso crearlo tú mismo (utiliza cartones, trozos de moqueta….). En internet hay muchos vídeo tutoriales para crear tu propio rascador felino. Por ejemplo este para uno de cartón o este para uno con cuerda.
  • Si tienes problemas de espacio, puedes colgarlo en la pared a una altura a la que llegue cuando se estira.

3- Sitúa el rascador en un lugar adecuado.

Este es un punto muy importante y que muchas veces se pasa por alto. Tened en cuenta que el gato usa el rascado como marcaje del territorio. Si los escondéis en un rincón o lo situáis en una zona poco frecuentada (para que no estorbe o porque no es bonito) es difícil que llegue a usarlo. Esto es importante sobretodo al principio. Una vez que coge el hábito de usar el rascador puedes situarlo en un lugar más discreto y probablemente vaya a buscarlo porque le gusta. Colocadlo en la zona donde más tiempo pase y/o cerca de su cama (a muchos gatos les gusta rascar segun se levantan de la siesta). Evitad la zona donde colocáis el arenero, la comida y la bebida. Si tu gato ya tiene el hábito de rascar un mueble debes situar el rascador al lado de éste.

4- Si tienes varios gatos deberías tener como mínimo un rascador por gato.

Incluso si tus gatos se llevan bien y aparentemente no hay conflictos, dado que el rascado forma parte del marcaje, cada gato libera feromonas particulares al hacerlo y por tanto no les suele gustar que su rascador “huela a otro”. Por mucho que sea su compañero del alma.

5- Usa estímulos positivos:

Puedes empezar poniendo premios en el rascador para que se vayan acercando y lo exploren. Si le gusta jugar con juguetes, cintas, plumas, etc, juega con él alrededor del rascador hasta conseguir que se lance a por el juguete cuando lo coloques sobre la superficie a rascar. También lo puedes frotar con catnip. Cuando comience a usarlo dile lo buen gato que es con un tono de voz dulce u ofrécele algún premio.

6- Cuidado con “enseñar” al gato a usar el rascador.

Puedes rascarlo tú y probar a ver si le llama la atención el sonido pero si le cogemos las patas y le obligamos a hacerlo él puede asustarse y asociarlo a algo negativo. Esta técnica sólo es apta para gatos dóciles, nunca debes forzarle.

7- ¿Qué hago si ya ha empezado a rascar algún mueble?

Asegúrate de que tu gato no esté destrozando los muebles por un exceso de ansiedad. Esto se puede generar por ejemplo si te has mudado recientemente, si ha cambiado la decoración, por tensión con otro animal con el que conviva (no tiene porqué ser evidente). Algunas pistas de que el rascado está siendo patológico en lugar de un acto normal es por ejemplo el hecho de que rasquen diversos muebles en distintas zonas de la casa o que lo hagan al lado de puertas y ventanas. Este tipo de comportamiento es más habitual en casas con varios gatos. En este caso hay que detectar cuál es el origen del problema (puedes consultar con tu veterinario o con un especialista en etología felina). Productos hechos a base de feromonas (Feliway) suelen ser útiles en estos casos, ya sea rociándolo en los muebles que no quieras que rasquen (nunca sobre el rascador) o usando el difusor.

rascador 2Es importante que laves bien el mueble que ha arañado con agua y jabón o con alcohol de curar heridas ya que tienden a volver al lugar donde han marcado y liberado sustancias olorosas (aunque tú no las detectes). También disponemos en el mercado de repelentes para pulverizar sobre las zonas que no quieres que rasque, aunque a veces el olor puede resultarnos demasiado fuerte o desagradable. Un truco que puede resultarte útil es pegar cinta adhesiva transparente de doble cara (que no sea extrafuerte) sobre la superficie que rasca, la sensación les resulta desagradable, pero siempre deberás ponerle un rascador al lado para que tenga una alternativa que rascar.

 

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